Más del 80% de la población en Dubai proviene de fuera de los Emiratos Árabes. Los inmigrantes no tienen prácticamente ningún derecho. Trabajan duro, viven sobriamente, ahorran lo que pueden y se marchan. Este no es el caso de Lifei, una joven china que decide montar una granja de hongos junto con su mejor amiga en el desierto entre Dubai y Abu Dhabi. La situación se vuelve dura pero, aunque su amiga quiere volver a su vida anterior, Lifei está más que decidida a continuar. Tiene que juntar a un equipo de trabajadores de Bangladesh, encontrar inversores y continuar cultivando y entregando los hongos a lo largo y ancho de Dubai. Justo en el momento en que parece que puede manejar la situación y tener algo de control sobre su vida, su tragedia personal la obliga a volver a China. El único problema es que ella no puede marcharse hasta pagar la deuda que se ha ido acumulando con el tiempo. .