El Chocó es el departamento más olvidado de Colombia. Con una dimensión similar a Suiza, tan solo posee unos 60 kilómetros de carretera. Como consecuencia de ser el lugar donde más llueve del planeta, su geografía es totalmente selvática. Es territorio de las comunidades indígenas Emberá y Wounaan. Estas etnias, en una situación similar a cuando llegaron los primeros colonizadores, están perdiendo sus territorios debido a que los grupos armados, los cuales se han hecho fuertes en la zona, los obligan a huir de sus tierras. Se ven por tanto forzados a cambiar sus milenarias formas de vida y adoptar nuevas costumbres como única posibilidad de poder sobrevivir a las constantes agresiones que padecen. La consecuencia de todo ello es la más que probable pérdida de su identidad.