La frontera entre México y los Estados Unidos es una zona problemática, llena de desigualdad, pobreza y violencia. Lo sabemos a través de los periódicos y de las estadísticas que hablan de la guerra entre los carteles de drogas, la policía corrupta, los traficantes de personas y los inmigrantes ilegales que mueren en el desierto. No obstante, a menudo estas palabras no llegan a nuestra conciencia. Con este documental despiadado y franco lo vemos con gran desconcierto. Podemos sentir el problema casi físicamente y en toda su profundidad. Al retratar un impresionante mosaico de personajes conmovedores y paisajes rotos que habitan en ambos lados de en la frontera, el cineasta reflexiona sobre los defectos de la naturaleza humana y lo tremendamente absurdo que es el mundo moderno. Purgatorio es ante todo una fábula humanista, una experiencia épica y visceral con poderosas imágenes.