Después de la caída del comunismo en Polonia en 1989, el gobierno polaco decidió mantener contacto con los ciudadanos que emigraron. Así se creó un programa que buscaba mantener vivos los lazos con las generaciones que nacieran fuera del territorio polaco. Mediante el coqueteo con la ficción, el director cuenta la historia de Janeck, hijo de una familia que llega de Polonia a la provincia de Misiones, en Argentina, para enseñar la lengua polaca. Cuando conoce a Marcia, una niña que comparte su origen, descubre lo dura que puede llegar a ser la vida para un chico que no domina el idioma, en un lugar donde cualquier trabajo es bueno, y el dinero y las oportunidades escasean. Es una íntima historia de amistad entre dos niños provenientes de dos mundos completamente distintos.