La película cuenta acerca de la explotación de los trabajadores de construcción bosnios en Eslovenia. La cuestión de la identidad nacional determina el destino de muchos, tanto si les gusta como si no. Ciudadanos de muchos países europeos se marchan en busca de una vida mejor en las prometidas tierras del oeste, haciendo el trabajo que la población local no sabe o no quiere hacer. Se les ve como ciudadanos de segunda clase y se les niegan sus derechos humanos y sociales más básicos. En acuerdo con las grandes empresas, las leyes han sido adaptadas para que la explotación de la gente sea legal.