Zad Moultaka es una película que retrata a un singular compositor de origen libanés, uno de los precursores de la nueva música árabe. Describe el nacimiento de una reflexión que conducirá al compositor a elaborar un lenguaje personal entre oriente y occidente, irrigado de elementos y de formas árabes. Leïla Kilani graba, con una inmensa sensibilidad, a este compositor perteneciente a la joven generación de artistas que viven en occidente y que viajan regularmente a su país, y que sólo pueden concebir su vida entre las dos orillas del Mediterráneo. Formado en el rigor de la escritura de la música occidental, pero íntimamente ligado a sus raíces árabes y a sus peculiaridades culturales, Zad Moultaka se pasa el tiempo conciliando el gesto musical y el símbolo de la escritura para ir más allá de lo contingente de uno y otro lado. Esta película sigue al compositor en el descubrimiento de su espacio íntimo.