Abandonado desde hace años, cerrado, protegido y amenazado por un alto muro alambrado, recubierto por tanto polvo, el edificio de Via del Porto Fluviale 12 era un alamcén militar de propiedad pública, uno de aquellos tantos esqueltos que como hongos se encuentran por doquier en el paisaje urbano. Era, porque hoy es algo diferente. Con los años y el trabajo, el polvo se fue erradicando, el proceso de degradación fue detenido y la vida tomó su propoio curso. Desde junio de 2003, viven allí aproximadamente 100 familias, provenientes de tres continentes. En 8 años han nacido 40 niños. Así, el ex cuartel, se convirtió no sólo en una casa, sino también en una pequeña ciudad.

3° Edición CineMigrante 2012

Sección Migración y Ciudad