La Academia de Platón” es el nombre de un tranquilo barrio de Atenas, donde en los últimos años se establecieron muchos inmigrantes. En una de sus esquinas hay cuatro tabaquerías; previsiblemente, ninguna de ellas tiene mucho trabajo, así que sus dueños todos los días se sientan en la calle y conversan, beben y matan el tiempo contando cuántos chinos pasan por allí o apostando a que el perro de uno de ellos, “Patriota”, le ladra solamente a los albaneses (prácticamente: también le ladra a Stavros). El proyecto para levantar un monumento “a la solidaridad intercultural” en su esquina y ciertos indicios de que Stavros podría tener sangre extranjera (como que su madre enferma empiece a hablar perfecto albanés de un día para el otro) hacen temblar el mundo de los amigos, y son el punto de partida para pensar la xenofobia.

3° Edición CineMigrante 2012